Historia

Reseña histórica del Instituto Adventista de Rosario: “Francisco Ramos Mejía”.

Desde muchos años atrás hubo miembros de la Iglesia que bregaron por la educación de los niños de las iglesias del Gran Rosario. Era el mayor anhelo de estos pioneros, organizar una escuela primaria cristiana adventista.

Entre los pastores y laicos de las distintas congregaciones podemos recordar a: Carlos Kriegoff, Jorge Sítner, Francisco Scarcella, Daniel Feder, Hugo Beskow, Alicia Beriso, Roberto Giordano, Haydeé Batillana, Mary e Iba Merello, Juan y Erna Cuevas y Ema Serrano. Mucho tiempo transcurrió en Rosario sin una institución escolar cristiana, pero Dios en su gran sabiduría y amor impulsó en algunos miembros de su pueblo el deseo de servirlo a través de la obra educativa.

Con una fuerza superior a la humana este proyecto dio sus frutos. Fue así que el 6 de diciembre de 1983 el Pastor Milton Gerber concretó la compra de una propiedad ubicada en la calle Callao 66; que fuera del Ejército de Salvación.

Fueron necesarias diversas reformas a la estructura del edificio para adecuarlo a los requerimientos de una Institución Educativa de nivel primario: ampliaciones, remodelaciones de techos, construcción de baños y otros. Esta obra no hubiera sido posible sin la ayuda abnegada de jóvenes, padres y cooperadoras que domingo a domingo disponían de tiempo y esfuerzo para lograr este sublime objetivo" Instruir a nuestros niños en el temor y servicio hacia nuestro Dios y a la patria, en el marco de una Institución Cristiana". Considerando así la obra de la educación v redención como una sola.

Permanecen en el recuerdo los nombres de aquellos que ayudaron al crecimiento de la escuela, ellos fueron: Reneé y Hugo Brescia, Mabel y Ricardo Bonachera, María Rosa y Héctor Capotosti, Edelmiro Steger, Mary de Blum y su esposo, Abel Riquelme, Irma y Orlando Fulmine, Gloria García , Benito Banderel, Nilda Ruiz Díaz, Alicia Cerra, Ángel Miranda, Silvia Bolten, Osvaldo Luchetti, Jorge y Ferial de D´Argénio, Luis y Patricia de Becker, Sonia de Forconi, Norma y Miguel Vénica, Víctor Saez, Miriam de Condado, Hugo Partal, Mario Gozer, Luis Cerdá, Susana Insaurralde, Teresa de Plaza, Olinda de Saez, María Álvarez de Mina, Nélida Barquez, Norma Rosales, Elida Potschka, Elsa de Otero, Marv de Heredia y esposo, Catalina de Salcedo, Perita y Orlando Schwartz, Virgilio y Norma Godoy, Magdalena de Martínez, Pedro Vignale, Marta de Sánchez, Susana de Fernández, Norma de Rosales, Blanca de Ponce, Andrea de Höehl, Mercedes y Daniel Villarreal, Pamela de Tabor, Silvia Ferlini, Patricia de Forneris y esposo, Lourdes de De Moráis, Elida y Carlos García, Sandra de Ávila, Analía Block, Gabriela de Ojeda ...

Llegó el día esperado. El 11 de marzo de 1985 la Escuela Nº 282 "Brisas del Paraná", abrió sus puertas para albergar en su seno las mentes tiernas, las caras sonrientes y guardapolvos blancos provenientes de los hogares radicados en distintos y algunos distantes puntos de la ciudad de Rosario, "dándoles la bienvenida el Prof. Rubén Plenc su primer director y maestro de 1º grado, el cual contaba con 16 alumnos. Su esposa Gladys se desempeñó como maestra de Jardín de Infames y Preescolar con 24 alumnos.

El crecimiento fue permanente y gracias a todos...

Al apoyo del Servicio Provincial de Enseñanza Privada de Santa Fe. El 16 de septiembre de 1985 por Disposición Nº 1518 se autorizó el funcionamiento oficial con el Nº 282 y bajo el nombre de "Brisas de Paraná".
A los miembros de la Comisión Administrativa. Cooperadora, padres, que con sacrificio lograron la compra de un terreno colindante que permitió ganar espacio necesario para la construcción de un patio cubierto polifuncional.
A quienes donaron libros para que, sumados a las Enciclopedias y otros de consultas adquiridos por la dirección, conformaron una Biblioteca con 2585 volúmenes a disposición de docentes y alumnos.

El 1º de diciembre de 1989; por resolución Nº 2714 cambia el nombre de la Escuela, adoptando el de "Francisco Ramos Mejía", por considerar que la personalidad, la vida ejemplar y las creencias de este patricio argentino están consustanciados con el ideario de esta institución educativa.

A fin de poder asistir en el proceso de desarrollo de cada estudiante, de modo de que cada uno tenga la posibilidad de transformarse en hombre de bien, de sólidos principios y pautas de conducta tales que en la vida diaria acredite ser buen cristiano y mejor ciudadano, a través de variadas actividades áulicas y extra-áulicas se fue poniendo en práctica el lema: "Sembrando amor". Las mismas abarcan propuestas áulicas constructivas basadas en bibliografía específica y actualizada, talleres grupales, experiencias de aprendizaje significativo, salidas y viajes didácticos, enseñanza sistemática de valores morales, participación en actos patrios, clases de apoyo, semana de la familia, talleres para padres, Semana Santa, semana de la salud donde se destacan las ventajas de un estilo de vida temperante, cuidado del cuerpo, rechazo a las drogas, tabaco y alcohol.

En la actualidad, el Instituto Adventista de Rosario no puede dejar de reconocer el esfuerzo de quienes guiados por la voluntad de Dios pusieron su esfuerzo, su tiempo y sus recursos, contagiando al resto de la feligresía su anhelo y su entusiasmo haciendo todos ellos grandes esfuerzos a través de donativos o brindando mano de obra para la construcción y acondicionamiento del nuevo edificio escolar.

Al mismo tiempo realizaron las gestiones ante las autoridades eclesiásticas para formalizar el proyecto al que acompañaron permanentemente hasta que la institución logró los tres niveles de enseñanza

Hoy, con los mismos principios que guiaron la iniciativa de quienes ayudaron a fundar la escuela en 1982, brindamos a nuestros alumnos una educación cristiana adventista.

A partir de esos inicios, las actividades escolares se desarrollaron con normalidad en el edificio de la calle Callao, que a través de los años fue sufriendo las modificaciones necesarias que demandaban el normal funcionamiento.

Hacia el año 2008, se presenta la propuesta de trasladar la escuela hacia la zona oeste de la ciudad, más específicamente al barrio Fisherton, debido a que surge la posibilidad de la compra de un inmueble que en años anteriores había funcionado como la escuela Gral. Savio. Este edificio, si bien requería de arreglos y reformas, en su estructura cumplía los requerimientos necesarios. Es por ello que en el año 2008 se adquiere este inmueble, realizándole todos los arreglos necesarios para que en el ciclo lectivo 2009 se iniciara allí el año escolar.

Este cambio de lugar implicó también una transformación respecto a la matrícula, constituyéndose en este momento, un establecimiento requerido y demandado en el barrio y en la zona cercana.

A pesar de que el Instituto surgió por iniciativa de padres adventistas y de que se sustenta en los principios educativos de la iglesia, manteniéndose dentro del sistema educativo de la misma, recibe a alumnos sin ningún tipo de distinción religiosa, quienes aceptan gustosamente la impronta cristiana y los valores que sustenta nuestra iglesia.